Las empresas irlandesas de tecnología médica se han ganado la reputación de adaptabilidad, fiabilidad y compromiso en las relaciones a largo plazo con los clientes.

Como Irlanda es una economía pequeña y abierta, sus empresas de tecnología médica siempre han tenido una perspectiva global, lo que ha sido un factor clave en el crecimiento del sector de un total de 50 a 300 empresas en los últimos 25 años. Las empresas irlandesas que ofrecen sus servicios a la sólida base multinacional en Irlanda han adquirido una gran experiencia en la satisfacción de las necesidades a escala global, tanto en términos de cumplimiento con los estándares internacionales como en el aumento de innovación y eficacia.

Como resultado del relativamente pequeño tamaño del mercado doméstico, la mayoría de las empresas que han desarrollado sus productos y soluciones únicos han “nacido a nivel global” enfocados en los mercados internacionales desde el día uno. Esto es alentado por un entorno proclive al negocio y una cultura gubernamental que apoya a las empresas en la búsqueda de innovación, crecimiento y competencia a nivel global. En presente año, el World Bank ha situado a Irlanda entre las 20 primeras economías de un total de 190 por su ‘capacidad para hacer negocios’.

Irlanda está reconocida internacionalmente como un importante centro de excelencia en el sector de la tecnología médica. La industria de Irlanda es una de las más dinámicas, innovadoras y adaptables del mundo y su personal tiene una actitud de ‘saber hacer’. Facilitan las interacciones empresariales y están comprometidas con el desarrollo de relaciones con los clientes a largo plazo.

Irlanda ha sido clasificada como la primera del mundo en la captación y mantenimiento de talentos en el ranking del Global Competitiveness Yearbook 2017 de IMD, además de ser el mayor empleador de profesionales de tecnología médica per cápita de Europa.

La reserva de talento del sector de la tecnología médica demuestra una fuerte capacidad para resolver problemas, trabajar en equipo y estar colegiado. Generalmente, la mano de obra de Irlanda es la más joven de Europa con un tercio de su población actual menor de 25 años.

Muchas personas que trabajan actualmente en las empresas de tecnología médica, anteriormente trabajaron en multinacionales del sector sanitario. Esto significa que tienen un entendimiento especialmente bueno de las necesidades del cliente y del modo en el que prefieren trabajar con proveedores. Las empresas irlandesas de tecnología médica también tienen una entusiasta visión de las necesidades y requerimientos de los hospitales y la comunidad clínica más amplia, puesto que la naturaleza colaboradora del ecosistema en Irlanda facilita el acceso sencillo a médicos e instalaciones hospitalarias.

La fuerte herencia de suministro a empresas multinacionales sobre una base global y la cultura de colaboración dentro del mercado irlandés han hecho del enfoque de asociación algo natural para las empresas de tecnología médica irlandesas.

En lugar de limitarse a la venta de productos existentes, trabajan con clientes de todo el mundo para adaptar las soluciones a sus necesidades y resolver sus problemas. Han probado ser especialmente ágiles con los trepidantes cambios del mercado.

Los hospitales pueden preocuparse por que la introducción de un nuevo dispositivo o solución médicos en el mercado requieran un cambio en la mentalidad y afecten al modo de trabajo de los médicos. Las empresas de tecnología médica irlandesas proporcionan soporte técnico sobre el terreno en los mercados extranjeros para aliviar esta preocupación y facilitar la introducción de sus nuevos dispositivos.

Gracias a su enfoque en los estándares y cumplimiento normativo internacional, las empresas de tecnología médica irlandesas han establecido una sólida reputación en términos de fiabilidad, tanto en relación a los productos y soluciones que proporcionan como a su capacidad de entrega en el plazo establecido. Esto resulta fundamental en una época en la que los sistemas de cuidado sanitario están sometidas a una presión de reducción de costes y los pacientes tienen mayores expectativas y demandas.

Irlanda será el único estado miembro de habla inglesa de la UE tras el Brexit con el mismo régimen jurídico común que el Reino Unido.

Gracias al fuerte compromiso de Irlanda con la UE, los clientes de las empresas irlandesas de tecnología médica pertenecientes los países miembros no deben preocuparse sobre las fluctuaciones monetarias, las barreras comerciales ni el movimiento de personas.